Monday, April 27, 2009

“Mi padre ya la libró...” dice el hijo de Manuel Camacho Solís

INFECTADO. Según el testimonio de su hijo, al entrar a su habítación vio a su padre trabajando en su computadora. Foto: Francisco Huerta

La libró... Así describió Manuel la súbita mejoría de su padre: el ex regente Manuel Camacho Solís, postrado desde principio de semana por la influenza y quien, según trascendió un día antes, agonizaba.

El junior llegó al Hospital ABC oculto tras una mascarilla, pero sus rasgos físicos visibles y un paquete de libros gordinflones, lo delataron.

—¿Eres hijo de Camacho Solís? —se le preguntó.

—No, vengo a visitar a una catedrática universitaria —dijo entre sonrisillas nerviosas.

Cuarenta minutos después, luego de un largo desfile de pastelillos franceses y galletas de alta repostería con las que familiares intentaron reanimar a sus pacientes, Manuel salió con su bulto de libros... excepto uno.

Era otro su semblante.

“Sí soy hijo de Camacho Solís, pero ya estoy más tranquilo: mi papá la libró... Hace rato no supe qué decir, no lo había visto, porque no vivo aquí y me habían dicho que estaba muy grave”, dijo de sopetón.

No había tiempo para más aclaraciones.

—¿Y cuál fue el diagnóstico final?

—Sí, le dio la influenza porcina, la que está afectando a toda la gente.

—Pero entonces, ¿ya está bien?

—Sí, todavía está en terapia intensiva, pero por la tarde lo pasan a terapia intermedia.

—¿Cuándo saldrá?

—El médico nos ha dicho que en dos días... Ahí la lleva, cuando entré a la habitación lo encontré trabajando en su computadora, ya está mandando mensajes por internet, llamando por teléfono y leyendo los periódicos, poco a poco vuelve a la normalidad.

—¿Y ahí dentro, en cama, se ha dado cuenta de que sólo es uno de tantos, sabe de la locura que se ha desatado afuera?

—Por eso pidió los diarios, para enterarse, todavía está un poco confundido, aunque le ha dado ánimo saber que sí se puede vencer al virus porcino, él lo hizo y eso que se atendió un poco tarde, porque al principio pensó que era una gripilla común y corriente.

Camacho, uno de los hombres más cercanos a Andrés Manuel López Obrador, no pidió pasteles ni bizcochos glamorosos para la convalecencia —de acuerdo al testimonio de su hijo—; sólo un libro en inglés sobre historia de la política.

Aunque surgió la versión de que más políticos habían sido internados de urgencia en el hospital inglés, además de la presencia de los Camacho, sólo rondó por las instalaciones Juan Rafael Elvira Quesada, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales, quien sorprendió a visitantes y al personal médico por su afán inquebrantable de saludar de mano, pese a las advertencias de las autoridades sanitarias.

Iba de mano en mano por el corredor, por los pasillos níveos.

“Ande, salúdelo, él no está enfermo, imagínese si lo estuviera”, fue la invitación de su esposa.

—¿Entonces no lo atacó la influenza? —se le cuestionó tras la breve sugerencia femenina.

—No, toco madera.

—¿Y qué hace por aquí?

—Vine a visitar a un familiar.

—¿Por la gripe del puerco?

—Parece otra cosa, lo están analizando.

—¿Y visitó a Camacho?

—No, porque sé que ya está a punto de salir.

No hubo, en el ABC, el trajín de otros sanatorios, de los públicos. De hecho, el hospital dio a conocer por medio en una misiva entregada a sus visitantes, que no ha “tenido una recepción masiva de pacientes afectados por la epidemia de influenza”.

En la carta, califica la actual situación como una “alerta epidemiológica” y narra que su comité de vigilancia y sus jefes clínicos han estado trabajando mucho; “de que el Secretario de Salud anunciara las medidas de suspensión de actividades”.

Pide, en el texto, no automedicarse y evitar concentraciones poblacionales. Rechaza los saludos, abrazos y besos. Y sobre los pacientes hospitalizados prohíbe los apapachos y las visitas largas, pero no —nunca— las galletillas europeas envueltas en celofán y adornadas con moños rosas...


Fuente: La Crónica de Hoy

OMS advierte que que podría haber pandemia mortal de gripe

La Vanguardia-. Los centros de vigilancia de la gripe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la comunidad científica tienen la "práctica seguridad" de que es inminente una pandemia gripal causada por un virus aviar que está a punto de transmitirse al ser humano. El nuevo organismo, aseguran, surgirá de uno de los virus aviares que desde hace dos años devastan las granjas del sureste asiático, y que ya han infectado a un centenar de personas, aunque sin alcanzar la transmisión interpersonal. Este virus, lógicamente, no figura entre los tres que contiene la vacuna antigripal de esta temporada.

"Existe una clara amenaza y tenemos la seguridad de que va a llegar esa pandemia, pero es imposible precisar si tardará semanas o meses", afirma Tomás Pumarola, microbiólogo del Hospital Clínic de Barcelona, centro de referencia de la OMS en España para control de la gripe.

El Ministerio de Sanidad, al igual que los del resto de la UE, ha elaborado un Plan de Pandemia Gripal (PPG), integrado por especialistas de todas las comunidades autónomas, que se coordina con los centros de la OMS en España, situados, además de en el Clínic, en el Instituto de Salud Carlos III, de Madrid, y en el Instituto de Microbiología de Valladolid.

"De los tres virus aviares más extendidos en estos momentos, el más agresivo es el H5N1, que ya ha saltado a personas que conviven estrechamente con los animales --añade Pumarola, que representa a la Conselleria de Salut en el PPG--. La tasa de mortalidad humana demostrada por este virus es del 70%".

POCO PREPARADOS

Hasta que el virus H5N1 no sufra el cambio genético completo que logre su transmisión entre humanos, no será posible iniciar el diseño de una vacuna, constataron el lunes en Bruselas los ministros de Sanidad de la UE, que aludieron a la "certidumbre" de una pandemia de gripe ante la que se declararon poco preparados.

"En caso de pandemia, la UE de los 25 se enfrentará a dos graves carencias para las que no hay respuesta sencilla --dijo Hans Hoogervorst, ministro de Sanidad holandés--: necesitaremos una nueva vacuna, pero, al tratarse de un virus más peligroso y desconocido se tardará más tiempo del habitual en obtenerla". "Si el diseño de la vacuna gripal de cada año se logra en seis meses, en este caso se necesitará al menos un año", añadió Hoogervorst.

En ese lapso, ha calculado la OMS, el nuevo virus gripal podría llegar a infectar a un 20% de la población mundial. "Una pandemia gripal no empezará nunca en Europa, lo que nos dará como mínimo un mes de margen de actuación--asegura Pumarola--.

Las condiciones de proximidad y convivencia entre personas, aves y cerdos que se dan en China y toda Asia son las que siempre han dado lugar a las grandes epidemias víricas".

En cualquier caso, advierte el microbiólogo, hay que tener presente la enorme capacidad de propagación de los virus respiratorios, como es el de la gripe. "La pandemia de 1914, la gripe española, empezó en abril en EEUU y en junio de ese año ya había dado la vuelta al mundo, que estaba en plena guerra", afirma.

Los científicos buscan un punto medio al difundir su información: intentar alertar sin atemorizar. "Estamos en el siglo XXI y tenemos unos sistemas de información radicalmente distintos a los que hubo en la última pandemia", afirma Antoni Trilla, epidemiólogo del Clínic.

"Los gobiernos saben que una pandemia de gripe puede colapsar la sociedad civil --puntualiza Pumarola--. Los sistemas de cuarentena ideados para acotar al virus del SARS (la neumonía asiática) no serían válidos. La gripe tiene un mecanismo de propagación mucho más veloz".

Sunday, April 26, 2009

Revisan la epidemia de la gripe “Española” de 1918 en España

En este trabajo, un grupo de investigadores dirigidos por Antoni Trilla, médico epidemiólogo del centro catalán, repasan las consecuencias que tuvo la peor epidemia de gripe en la historia de nuestro país. La relevancia del estudio radica en analizar lo sucedido para eventualmente plantear pautas de actuación ante una posible pandemia.

Dr. Antoni Trilla, Director de la UASP del Hospital Clinic de Barcelona.

Dr. Antoni Trilla, Director de la UASP del Hospital Clínic de Barcelona.

Hace 90 años, en otoño de 1918, España sufrió la peor epidemia de gripe de la historia, también conocida como gripe “española”. La pandemia fue debida a un virus gripal tipo A (H1N1), probablemente de origen aviar, y se extendió por todo el mundo en pocos meses. Se cree que ha sido la pandemia más letal de la humanidad, con un elevado número de casos y una mortalidad difícil de estimar que superó los 50-70 millones de personas.

Un equipo de investigadores del Hospital Clínic de Barcelona y de la Universitat de Barcelona, dirigido por el epidemiólogo Dr. Antoni Trilla, director de la Unidad de Evaluación, Apoyo y Prevención del Clínic (UASP), publicó recientemente en la revista Clinical Infectious Diseases (47:668-73) un análisis histórico de las consecuencias que la epidemia de gripe tuvo para nuestro país. Según los autores, los resultados pueden tener relevancia en caso de enfrentarnos a una nueva pandemia infecciosa, como podría ocurrir con la gripe aviar (H5N1).

Las estimaciones oficiales situaron la mortalidad debida a la gripe en España (1918-1919) en unas 169.000 personas. Sin embargo, empleando una serie de índices habituales para calcular la mortalidad directa e indirectamente relacionada con la gripe, los autores de este estudio indican que la mortalidad pudo alcanzar la cifra de 260.000 personas, lo que supone prácticamente el 1,5% de la población total de España en 1918-1919. Dicha mortalidad se concentró (75% de casos) en el periodo septiembre-noviembre de 1918. La elevada mortalidad supuso que la población de España tuviese un crecimiento neto negativo en 1918, hecho solo repetido en el año 1936.

La epidemia fue noticia en España, un país neutral en la guerra y que no censuró la publicación de los informes sobre la enfermedad y sus consecuencias. Debido a la censura de prensa existente como consecuencia de las operaciones militares en curso en la I Guerra Mundial, es probable que esta fuese la razón para atribuir, sin fundamento epidemiológico sólido, un origen “español” a la epidemia. Es posible que la epidemia se introdujese en España a partir del tráfico de trabajadores españoles y portugueses que se desplazaban masivamente hacia a los campos franceses cercanos a los campamentos militares.

En este artículo se comentan algunos aspectos de interés para comprender la reacción de los españoles y de las autoridades sanitarias de la época, que pueden tener relevancia en caso de enfrentarnos a una nueva pandemia. Así, por ejemplo, las autoridades tardaron más de 5 meses en declarar formalmente la epidemia y los servicios de salud se vieron desbordados por el elevado número de casos: faltaron médicos y hubo movilización voluntaria de los estudiantes de medicina de la época.

Ni el curso escolar ni el universitario se iniciaron con normalidad; se suspendieron algunas actividades públicas pero otras no, sin criterio, lo que favoreció en algunos casos la diseminación de la epidemia, como sucedió en Zamora y otras ciudades al celebrarse actos religiosos masivos para invocar la misericordia divina.

En Barcelona, por ejemplo, se tuvo que solicitar la ayuda del ejército para transportar y enterrar a los muertos en octubre de 1918. Los periódicos de la época, como es el caso de La Vanguardia, dedicaban sus primeras páginas a las esquelas, y tenían una sección fija denominada “La epidemia reinante”.

Aunque el virus A(H1N1) responsable de la epidemia, reconstruido recientemente a partir de muestras de cadáveres de nativos Inuit fallecidos en Alaska, no se originó en España, el nombre de “Gripe Española” (Spanish flu) ha quedado inscrito en la historia de las epidemias como la peor y más devastadora del siglo XX.

Con el objetivo de ofrecer una perspectiva histórica a los estudiantes de medicina de la Universitat de Barcelona, y proporcionar herramientas para aprender y evitar en lo posible los errores cometidos en epidemias anteriores, el Dr. Antoni Trilla es coordinador de un curso denominado Epidemias: Pasado, Presente y Futuro. En el programa se repasan las mayores epidemias, su contexto y las medidas de prevención que se adoptaron. Durante el curso, impartido durante el pasado mes de octubre, también se analizaron las principales enfermedades transmisibles que suponen un riesgo presente o futuro para la salud mundial.

Articulo publicado en Servicio de Información y Noticias Cientificas (SINC), el original lo publicó Hospital Clinic (PDF).

Mas sobre el tema: La gripe de 1918.

Experimentos con voluntarios y el N1H1 en Texas

Para determinar la seguridad, la tolerabilidad y la actividad antiviral del oseltamivir, el Dr. Frederick G. Hayden et al. de la Universidad de las Ciencias de la Salud de Virginia inoculó a 117 voluntarios adultos sanos con el virus de la gripe A/Texas/36/91 (H1N1).

http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd29/influenza.pdf

Los investigadores del USAMRIID han reconstruido y modificado el virus H1N1, para hacerlo más mortal que nunca.

Los investigadores del Instituto de Investigación Médica Militar de Enfermedades Infecciosas (USAMRIID) en Fort Detrick han reconstruido y modificado el virus de la peste H1N1, para hacerlo más mortal que nunca. Este virus causó una pandemia de la que perecieron 20 millones de personas en Europa y 500.000 personas en EEUU entre 1918 y 1919. Si se extendiera ahora podría ser incluso peor, porque ahora atravesamos el océano en unas horas, así que nuestra capacidad para difundir la enfermedad que puede atravesar grandes distancias en poco tiempo, incrementaría el número de víctimas.

Researchers at the US Army Medical Research Institute of Infectious Diseases (or USAMRIID) at Fort Detrick in Frederick MD have reconstructed and modified the H1N1 Spanish Flu virus, making it far more deadly than it ever was back when it was responsible for the 1918-1919 flu pandemic that killed over 20 million worldwide and over 500,000 here in the US. Consider that it could have killed many more, but back then, people couldn't hop on a jet and travel from New York to L.A. in five hours. Now, our ability to travel will increase the spread and will be our downfall.

U.S. swine flu outbreak confirmed

"This strain of swine influenza that's been cultured in a laboratory is something that's not been seen anywhere actually in the United States and the world, so this is actually a new strain of influenza that's been identified,"

Simulacro ante eventual Pandemia de Influenza en México (Octubre '08)

Condiciones para una pandemia de influenza

Una pandemia de influenza resulta cuando surge un nuevo virus de influenza A, el cual es marcadamente diferente a las cepas de reciente circulación, y además es capaz de cumplir las tres siguientes condiciones:

  • Aparición de un nuevo subtipo de virus que sea capaz de infectar a personas.
  • Causar infección altamente patógena en una alta proporción de las personasinfectadas.
  • Transmisión efectiva y sostenida de persona a persona.

Introducción Influenza Pandemica

Las pandemias por influenza han sacudido al globo a través de la historia, produciendo efectos devastadores. Desde su resurgimiento en el año 2003, y hasta Abril 2008, la Influenza Aviar transmitida al humano, ocasionada por el virus de Influenza A/H5N1, se ha comprobado en 14 países, presentando una letalidad del 63% en los casos confirmados. Persiste el peligro de que éste, u otro tipo de virus de influenza A, se desarrollen con potencial pandémico. A través de modelos estadísticos basados en revisiones de las pandemias pasadas, se ha proyectado escenarios de gran impacto a nivel mundial; no obstante, la severidad y la extensión de los mismos son inciertas.

Es probable que una pandemia futura se difunda rápidamente a todo el planeta y cause un repentino y agudo aumento de la enfermedad en cuestión de semanas, sobresaturando velozmente los servicios de salud. El impacto final podría ser aún peor, afectando la vida cotidiana, todos los servicios públicos, las actividades económicas locales, y consecuentemente las economías nacionales y mundiales. Aunque las cifras disponibles se refieren a casos confirmados, no existe un claro conocimiento estadístico sobre aquellas personas con síntomas leves o casos asintomáticos. Los servicios de salud, entonces deberán de estar preparados para una demanda intensa e incierta, y el manejo del pánico.

Los factores de riesgo y condiciones de vulnerabilidad del nuevo orden mundial hacen que los sistemas de salud requieran ajustes imprescindibles para los países, sin importar su desarrollo económico. Debido a lo anterior se realizan esfuerzos mundiales para encarar este riesgo. Actualmente, en El Salvador, se llevan a cabo actividades interinstitucionales a través de la Comisión Nacional de Prevención Contra una Pandemia de Influenza Aviar (CONAPREVIAR), con el fin de generar un sistema de alerta respuesta que permita una oportuna identificación e intervención de los casos, y así intentar cortar la cadena de transmisión, ó al menos disminuir su velocidad de propagación.

Este documento se ha desarrollado a nivel interinstitucional, por un grupo de especialistas del Sector Salud, partiendo de evidencia y datos históricos disponibles sobre la enfermedad, documentación sobre el manejo de casos de “Gripe Aviar” y “SARS” en otros países, los cuales fueron enriquecidos y adaptados a partir de la experticia y experiencia de los participantes. Se presenta entonces una guía clínica para el abordaje, así como las medidas básicas de bioseguridad a guardar por parte de los profesionales de la salud relacionados con el manejo de pacientes. Es de considerar que la misma es aplicable en establecimientos de salud y escenarios provisionales de atención, reconociendo su adaptabilidad a las necesidades y limitaciones locales. Dicha guía está sujeta a cambios de acuerdo a los avances en el conocimiento y la evolución de esta patología a nivel mundial.

Influenza

DESCRIPCION DE LA ENFERMEDAD

La influenza es una enfermedad viral altamente contagiosa. El virus de la influenza A se aisló en 1933 y el B en 1936, esto permitió la caracterización y desarrollo de vacunas inactivadas.

Desde 1510 se han reportado epidemias. Se calcula que en la pandemia de 1918-1919 se produjeron 2 millones de muertes en todo el mundo.

ETIOLOGIA

Agente causal: El virus de la influenza es un virus ARN de una sola hebra, es miembro de la familia de los Orthomyxovirus. Hay 3 tipos antigénicos básicos A,B,C, que son determinados por el material nuclear. El virus de la influenza tipo A tiene subtipos determinados por los antígenos de superficie hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N). El virus de la influenza A causa enfermedad moderada a grave. Infecta a animales (aves, cerdos) y humanos, afectando a todos los grupos de edad. El virus de influenza B afecta sólo a humanos, causa enfermedad más leve que el tipo A. El virus de influenza C no se ha asociado a epidemias, rara vez causa enfermedad en humanos.

DATOS EPIDEMIOLOGICOS BASICOS

Mecanismo de transmisión: Se transmite de persona a persona por contacto directo a través de secreciones respiratorias producidas por toser o estornudar, o a través de artículos contaminados recientemente.

Periodo de incubación: Usualmente es de dos días, pero puede variar de 1 a 5 días.

Periodo de transmisión: El paciente es infectante 24-48 horas antes del inicio de los síntomas hasta 4-5 días de la enfermedad, puede ser más largo en niños pequeños e inmunocomprometidos. No existe estado de portador.

Fuente de infección: Secreciones respiratorias de personas infectadas.

Susceptibilidad y resistencia: Es universal y tipo específica.

MANIFESTACIONES CLINICAS:

La gravedad de la enfermedad dependerá de la experiencia inmunológica previa, aproximadamente 50% de las personas infectadas desarrollará los síntomas clásicos de influenza.

La influenza clásica se caracteriza por fiebre de inicio súbito, con escalofrios, cefalea, malestar general, mialgias difusas y tos seca. Posteriormente signos respiratorios consistentes en dolor de garganta, congestión nasal y tos intensa. Puede haber infección y dolor conjuntival, dolor abdominal, nauseas y vómitos. En niños pequeños puede producir un cuadro séptico, crup o neumonía. Los síntomas sistémicos y la fiebre duran de 2 a 3 días, rara vez más de 5. No debe utilizarse aspirina en niños o adolescentes por el riesgo de desarrollar síndrome de Reye.

Las complicaciones más frecuentes son la neumonía bacteriana secundaria, o viral primaria por virus de influenza, síndrome de Reye, miocarditis, agravamiento de la bronquitis crónica o de otras enfermedades pulmonares crónicas. La mortalidad reportada en EUA es de 0.5-1 por 1000 casos. La mayoría de las muertes se observan en personas mayores de 65 años.

DIAGNOSTICO:

El diagnóstico de influenza se sospecha con base en los hallazgos clínicos. El diagnóstico específico se basa en el cultivo viral de secreciones nasofaringeas obtenido dentro de los 3 días de iniciada la enfermedad, o por detección de anticuerpos séricos específicos.

PREVENCION Y CONTROL:

No existe tratamiento específico para la influenza, deberán aplicarse medidas preventivas generales contra las infecciones respiratorias agudas, que consisten en: ofrecer líquidos abundantes, aumentar el consumo de frutas de color amarillo o anaranjado que son ricas en vitamina "A" y "C", en niños pequeños no suspender la lactancia materna, evitar contacto con personas enfermas, lugares concurridos, así como cambios bruscos de temperatura, tabaquismo y exposición a contaminantes dentro de la casa, por mencionar algunos.

En el paciente con influenza deberán proporcionarse líquidos abundantes, mantener libre de secreciones las vías respiratorias (aseos nasales con agua de sal tibia), insistir en la alimentación habitual, control de la fiebre por medios físicos, evitando la automedicación y el consumo de salicilatos por el riesgo de síndrome de Reye. Hacer énfasis en la identificación oportuna de signos de alarma de neumonía (Manual de IRA).

Notificación: La influenza es uno de los padecimientos incluidos en el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las enfermedades evitables por vacunación, sujetos a notificación inmediata (casos, brotes y defunciones).

Independientemente de la notificación inmediata este padecimiento deberá incluirse en el Informe Semanal de Casos Nuevos de Enfermedades (Epi-1-95) o su equivalente.

Medidas de control: Las acciones de control se realizarán ante todo caso con diagnóstico clínico de influenza y en los casos confirmados. Las actividades incluyen cuando es factible la vacunación de personas de grupos en riesgo, vigilancia de casos y contactos, así como profilaxis o tratamiento de personas en alto riesgo de desarrollar complicaciones graves o muerte.

Vacunación: A adultos de los siguientes grupos en riesgo:

  • Residentes de asilos, cárceles y nosocomios
  • Personas inmunocomprometidas o VIH positivos
  • Trabajadores de la salud que atienden ancianos
  • Vacunación de personas mayores de 65 años, especialmente los que padecen alguna enfermedad metabólica, pulmonar o cardíaca crónica
  • Empleados de aeropuestos y aduanas terrestres
  • Trabajadores de hoteles, choferes de transportes turísticos

En el caso confirmado: Investigación de los contactos y de la fuente de infección. Actualmente existen dos medicamentos antivirales autorizados para el manejo de la infección por el virus de la influenza A; amantadina y rimantadina. Sólo la amantadina está aprobada para tratamiento en niños. Cuando se administra dentro de las 48 horas de iniciada la enfermedad disminuye la gravedad y duración de los signos y los síntomas.

El tratamiento con amantadina está indicado en personas con riesgo de enfermedad grave o complicada, niños con enfermedad grave y personas en situación ambiental de riesgo. El tratamiento deberá iniciarse tan pronto como sea posible después del inicio de los síntomas y en pacientes inmunocomprometidos continuarse por 2 a 5 días o 24 a 48 hs después que la persona esté asintomática. La dosis de amantadina o rimantadina es de 5 mg/kg/día, máximo 150 mg/día, en una o dos dosis. No se recomienda en niños menores de 1 año. En niños mayores de 40 kg dar 200mg/día. Existe un riesgo potencial de desarrollo de resistencia por parte del virus a los medicamentos utilizados.

Contactos o convivientes: Se recomienda el uso profiláctico de la amantadina y rimantadina en las siguientes situaciones:

    • Como complemento de la vacunación tardía de personas en alto riesgo, durante las 2 semanas que toma el desarrollar anticuerpos.
    • En personas no vacunadas contra influenza, para disminuir la transmisión de la infección.
    • Personas inmunocomprometidas que pueden tener pobre respuesta de anticuerpos a la vacuna
    • Para personas con riesgo elevado y en quienes está contraindicada la vacuna de influenza.

Ambas son efectivas en 70% a 90% en prevenir la enfermedad, la dosis para profilaxis es la misma que para tratamiento.

DESCRIPCION DE LA VACUNA DE INFLUENZA: Existen disponibles vacunas compuestas de virus de influenza inactivados. Dentro de las vacunas inactivadas están las constituidas por virus completos y las de virus fraccionados, éstas últimas se asocian con menos eventos adversos.

Composición: La vacuna de virus fraccionados, purificadas e inactivadas, están preparada en huevos embrionados contiene antígenos y las cepas de la temporada de influenza 1999-2000 determinados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada dosis de 0.5mL se compone de:

Cepa de tipo A/Sydney/5/97 (H3N2) (variante A/Sydney/5/97(IVR-108))

Cepa de tipo A/Beijing/262/95 (H1N1) (variante A/Beijing/262/95(X-127))

Cepa de tipo B/Beijing/184/93 (variante B/Yamanashi/166/98)

Contiene timerosal como preservativo y mínimas cantidades de proteína de huevo.

Cada dosis de 0.5 mL de vacuna contiene 15 microgramos de hemaglutinina de cada una de las cepas recomendadas.

Presentación de la vacuna: Se presenta en frascos multidosis o jeringas precargadas con 0.5 mL de vacuna en estado líquido, incoloro a ligeramente opalescente.

Inmunogenicidad: La inmunidad después de la vacunación con vacuna inactivada rara vez excede 1 año. Las vacunas son efectivas en proteger hasta 90% de los adultos sanos vacunados cuando la cepa vacunal es similar a la circulante. En ancianos los índices de protección son de 30% a 40% para prevenir la enfermedad clínica, sin embargo la vacuna es efectiva en prevenir complicaciones o muerte (80%).

Indicaciones:

A) Prevención de influenza en pacientes con riesgo elevado de complicaciones y mortalidad:

  1. Personas mayores de 65 años de edad
  2. Personas mayores de 6 meses de edad con enfermedades crónicas, principalmente cardiopulmonares, metabólicas, hematológicas y renales
  3. Personas inmunosuprimidas, incluyendo infectados con HIV
  4. Personas residentes en instituciones (internados, escuelas, asilos, etc.)
  5. Mujeres embarazadas durante el segundo o tercer trimestre de embarazo (en situaciones de alto riesgo)
  6. Personas de 6 meses a 18 años que reciben tratamiento prolongado con aspirina (por riesgo de desarrollar síndrome de Reye)

B) Inmunización a potenciales transmisores de la infección a personas en alto riesgo:

  1. Personal médico y paramédico: Personas en contacto con individuos de alto riesgo
  2. Contactos domiciliarios de individuos de alto riesgo.

C) Prevención de morbilidad:

  1. Trabajadores de la comunidad (bomberos, policías, etc)
  2. Individuos con alta exposición al virus (internados, escuelas, asilos y personal médico)
  3. Personas que viajan frecuentemente (riesgo mayor de infección)
  4. Cualquier persona que desee disminuir su riesgo de adquirir la enfermedad.

Contraindicaciones:

    • No debe administrarse a personas con reacción alérgica grave a dosis previa de vacuna de influenza
    • A sujetos alérgicos a las proteínas del huevo, a la gentamicina o a cualquier otro componente de la vacuna y que han presentado reacción anafiláctica
    • Debe posponerse en caso de enfermedad moderada a grave con o sin fiebre

Ni la lactancia ni el embarazo son contraindicaciones para vacunar contra la influenza.

Dosis, vía e intervalo de aplicación:

    • Niños mayores de 6 años y adultos: una dosis de 0.5 mL
    • Niños menores de 6 años de edad: dos dosis de 0.25 mL, administradas con un intervalo de 4 a 6 semanas (Si estos niños han sido vacunados previamente, una dosis de 0.25 mL es suficiente).
    • La administración de la vacuna es por vía intramuscular o subcutánea. Se administra por vía subcutánea a personas con trombocitopenia o trastornos hemorrágicos.

Conservación: La vacuna debe conservase entre +2 °C y + 8°C en el refrigerador y en el termo entre +4ºC y +8ºC. La vacuna no debe congelarse. Debe protegerse de la luz.

Reconstitución de la vacuna: Antes de la administración, las vacunas deben inspeccionarse visualmente para comprobar que no haya algún material particulado extraño ni alguna variación del aspecto físico. Antes del uso, la vacuna debe agitarse bien para obtener un líquido incoloro a ligeramente opalescente. La vacuna debe desecharse si el aspecto del contenido es otro.

Técnica de aplicación:

  • En los niños pequeños pida al familiar que descubra la región a vacunar.
  • Limpie con una torunda húmeda la región donde se va a aplicar la vacuna, con movimientos de arriba hacia abajo, cuidando de no volver a pasar la torunda por la parte limpia.
  • Tome la jeringa ya cargada con la vacuna y retire su protector para aplicar la vacuna. Recuerde utilizar una jeringa estéril nueva por cada aplicación.
  • Fije la piel con los dedos índice y pulgar.
  • Introduzca firmemente la aguja y aspire para asegurarse de que no se ha puncionado un vaso sanguíneo; si aparece sangre, retire lentamente la aguja sin extraerla del todo y cambie un poco la dirección, introduzca de nuevo y repita los pasos hasta que no aparezca sangre.
  • Presione el émbolo para que penetre la vacuna.
  • Fije ligeramente la piel con una torunda, cerca del sitio donde está insertada la aguja y retire la jeringa, inmediatamente después de haber introducido el líquido.
  • Presione sin dar masaje con la torunda, de 30 a 60 segundos.
  • Deposite la jeringa y la torunda utilizadas en la caja para desechos.

Equipo y material:

  1. Recipiente con torundas humedecidas en alcohol o agua estéril.
  2. Campo de papel de estraza
  3. Jabón y toallas desechables
  4. Caja de desecho de agujas y jeringas
  5. Formas de registro
  6. Lápiz y bolígrafo
  7. Termo con paquetes refrigerantes
  8. Productos biológicos (vacunas)
  9. Vaso contenedor perforado
  10. Termómetro de vástago
  11. Jeringas desechables de 0.5 y1.0 mL con dos agujas calibre 22x32
  12. Cartilla Nacional de Vacunación
  13. Comprobante de vacunación

Eventos clínicos adversos:

  • Eventos adversos locales se presentan en un 15% a 20%. Los más comunes son dolor local (10%-64%), eritema (8.5%), hinchazón (7.9%. Son transitorios y duran de 1 a 2 días.
  • Las reacciones sistémicas leves se reportan hasta en 11.9% y consisten en: rinorrea (3.1%), malestar general (2.5%), fiebre leve (2.5%) mialgias (1.6%), y tos (1.6%). Se presentan 6 a 12 horas después de la vacunación y duran 1 a 2 días.
  • Rara vez se han reportado reacciones de hipersensibilidad inmediata, presumiblemente alérgicas (angioedema, asma, anafilaxis sistémica).

RECOMENDACIONES:

Antes de la vacunación:

  • Identificar a la persona por su nombre y verificar edad
  • Revisar la cartilla nacional de vacunación o comprobantes
  • Preguntar sobre el estado de salud actual
  • Investigar si presenta alguna contraindicación para aplicación de la vacuna
  • Explicar el tipo de vacuna a aplicar, enfermedad que previene y el número de dosis que se requieren.

Después de la vacunación:

  • Anotar las dosis aplicadas en la Cartilla Nacional de Vacunación o comprobantes, en adultos otorgar comprobante
  • Informar que en las primeras 48 horas después de la vacunación puede presentarse fiebre, la que generalmente es menor de 38°C
  • En caso de fiebre controlarla por medios físicos utilizando agua tibia. No utilice medicamentos sin prescripción médica. Nunca usar salicilatos.
  • Proporcionar líquidos abundantes
  • Si los síntomas continúan o se agravan acudir al servicio de salud más cercano.
  • Recordar acudir a las próximas citas para la aplicación de otros biológicos en las fechas indicadas, además, siempre llevar la Cartilla Nacional de Vacunación o comprobantes.

Fuente
Biblioteca Virtual de Salud, México
En:
www.bvs.isps.mx

Si desea leer más artículos sobre el tema de la vacunación de clic aquí

GUÍA DE ATENCIÓN CLÍNICA PARA LA INFLUENZA PANDÉMICA

http://www.mspas.gob.sv/regulacion/pdf/guia/Guia_atencion_influenza_pandemica_P1.pdf